Este post está dedicado a Sergio del Águila mi follower 200 en twitter
Hace unos días llevé a mi hijo al circo (bonito pretexto “llevé a mi hijo”) y no pude evitar sentir pena por los animales que presentan en el espectáculo; hermosos caballos percherones y tigres blancos, muy bien entrenados para el entretenimiento de chicos y grandes.
No había elefantes en este show, pero recordé que en algún lugar leí que cuando los elefantes del circo son cachorros los amarran con una cuerda que está sujeta a la tierra con una estaca, y el pequeño elefante no puede moverse más allá de la circunferencia que le permite su cuerda. Al llegar a la adultez el método sigue siendo el mismo. Aunque el elefante tiene una fuerza magnífica y un tamaño impactante, sigue sujeto por la cuerda y la débil estaca que lo mantiene inmóvil.
A veces como al elefante, en nuestra infancia nos son impuestas afirmaciones como “no eres bueno para los deportes”, “eres un tonto”, “no se te dan las matemáticas”, “eres muy terco”, “eres muy impulsivo”, “las mujeres deben ser de X manera”. Y así crecemos reafirmando una y otra vez las ideas que aceptamos porque la educación nos enseña “los niños no saben, los adultos sí”.
Lo que nos diferencia de los animales es la razón (al menos eso dicen) y valiéndonos de nuestra razón podemos comenzar a crear nuevas afirmaciones en nuestra vida.
Es muy importante que analicemos si algo de lo que somos ahora que no sea de nuestro agrado ha sido a raíz de estas imposiciones.
Piensa en las virtudes y aptitudes que te gustaría tener y que no tienes, analiza las que te llamaban la atención desde pequeño y que por criticas te desmotivaste y desististe. Cada una es una estaca, tal vez no puedes sacar todas al mismo tiempo, pero ahora eres consciente de que te puedes liberar, una por una.
Lo peor es que esto llega aún más lejos, de niños también nos son impuestas enfermedades. Hace alrededor de un año y medio llevé a mi hijo con un doctor (muy recomendado) que no era su pediatra de cabecera porque ésta no estaba en la ciudad, el niño presentaba un cuadro de inflamación traqueobronquial (bronquitis pues). El doctor hizo su auscultación, y el diagnóstico fue “Este niño tiene asma, vas a tratarlo al menos hasta “X” edad con tales medicamentos, no podrá jugar futbol, ni correr mucho, no podrá bla bla bla bla” Pueden imaginar mi cara, no soy doctora ni nada parecido, pero creo que no puede darse un diagnóstico de ese tipo si el doctor no tiene el historial de enfermedades respiratorias de mi hijo. Por supuesto que no acepté su respuesta, le pedí que expidiera la receta para su bronquitis.
En este caso, era muy obvio para mí que el niño no tenía asma, ya que no se enfermaba con mucha frecuencia de las vías respiratorias. La intuición de una madre es una brújula muy acertada. Si yo me hubiera dejado llevar por la idea de “usted es el doctor y yo no sé nada” estaría dándole un tratamiento de químicos a mi hijo, y lo más seguro es que se hubiera enfermado de verdad. Y además lo hubiera sentenciado a “no puedes correr, no puedes jugar, no puedes, no puedes, no puedes”. El es muy feliz corriendo descalzo, jugando futbol y comiendo helados. Y muy sano, si lo veo feliz sé que su cuerpo crea las defensas necesarias. Y este tema de la salud continuará en otro post.
La idea es que ya estamos suficientemente grandecitos para deshacernos de las estacas del pasado que nos mantienen inmóviles. Mucho de lo que nos dijeron eran manifestaciones inconscientes de las frustraciones de la persona que nos hacia la afirmación.
También es un llamado a hacer consciencia del efecto que podemos causar en la mente de un niño. Por favor de ahora en adelante afirmen a sus niños que ellos pueden, que algunas cosas requieren esfuerzo, dedicación, constancia, que si en este momento no lo han logrado, después lo harán. No enfermen a los más pequeños con afirmaciones que los desmotiven, el barómetro de si un niño va por el camino correcto es su felicidad.
No seamos el entretenimiento de otros, vivamos para nuestra felicidad, libres y responsables.
ÉXITO
Puedes seguirme por Twitter aquí
Artículos relacionados
Toma el control
Libérate y actúa